En el sistema COOPAC es común enfocarse en el ahorro, el crédito y los beneficios para los socios. Sin embargo, existe un componente fundamental que pocas veces se visibiliza o comprende en toda su dimensión: la Gestión Integral del Riesgo. Esta labor, generalmente silenciosa, es la que asegura que una cooperativa mantenga su sostenibilidad, proteja los aportes y ahorros de miles de familias y trabajadores, y cumpla con la regulación vigente.
La Unidad de Riesgos no solo identifica, previene y mitiga los diferentes riesgos de liquidez, mercado, tecnología, reputación y operacionales; también protege el bienestar colectivo, al asegurar decisiones que fortalecen la sostenibilidad financiera de los socios. En una COOPAC, la gestión de riesgos se guía por la equidad y la prudencia, más allá de la rentabilidad, en coherencia con los valores cooperativos.
Para captar depósitos se aplican procesos de Debida Diligencia y el formulario “Conozca a su Socio” para verificar la actividad y la licitud de los fondos. Este control no solo cumple la norma, sino que también contribuye a prevenir el riesgo de lavado de activos y el uso del sistema por personas vinculadas a actividades ilícitas o de corrupción, flagelos que afectan gravemente al país.
El otorgamiento de préstamos como proceso implica analizar la capacidad de pago, entender el comportamiento del socio, evaluar escenarios económicos y anticiparnos a posibles dificultades. Además, asegurar el diseño de políticas claras, transparentes y coherentes, que permitan otorgar créditos responsables y mantener una cartera saludable:
Un crédito responsable genera un impacto social positivo. Evaluar adecuadamente al socio, evitar su sobreendeudamiento y brindarle educación financiera reduce el riesgo de mora y evita que sea descalificado del sistema financiero, preservando su acceso a futuros financiamientos.
Una cartera sana no solo es un indicador técnico: es un propósito común, es la garantía de que la COOPAC puede seguir cumpliendo su misión de apoyar a las familias, emprendedores y trabajadores que confían en ella.
La gestión de riesgos es un acto de cuidado que protege los aportes y ahorros de los socios, asegura el uso responsable de los recursos y mantiene la resiliencia de la COOPAC ante escenarios complejos e inciertos. Además, el Fondo de Seguro de Depósitos Cooperativo FSDC, promovido por la SBS, brinda una cobertura adicional a los depósitos, fortaleciendo la confianza y la estabilidad del sistema COOPAC.
La COOPAC San Miguel está convencida, que hablar de riesgo es hablar de futuro: crecer como organización nos exige decisiones informadas, responsables y orientadas al bien común. Por eso es clave que nuestros socios conozcan este trabajo profesional y humano, dedicado a protegerlos y a resguardar el patrimonio que construimos juntos.