«Después de perder mi trabajo durante la pandemia, comencé a vender en la calle con un pequeño coche. En esos días conocí a mi asesora de Cooperativa San Miguel quien me ayudó a obtener un préstamo y empezar a ahorrar. En solo tres días, recibí el depósito, compré productos y un carrito nuevo. Ahora, mi negocio sigue creciendo, y estoy mejor que nunca gracias a la cooperativa.»